martes, 1 de diciembre de 2009

Wellcome to Camboya

En Camboya la historia es mas o menos la misma que en Laos, algo mas caro, pero tambien sin monedas. La moneda de aqui es el Riel, y esta en torno a 6000 rieles por Euro. Pero la verdad es que la moneda local solo se utiliza para pagar a los conductores, en los mercados y en los restaurantes y puestos callejeros mas baratos. El resto de las cosas te las cobran en dolares americanos. De hecho, aunque todavia no he tenido necesidad de hacerlo, creo que en los cajeros solo hay dolares.

Pues bien, pasar la frontera entre Laos y Camboya por Voen Kham es lo mas sencillo del mundo: pagas el visado (23 $)y ya esta. Al principio queria pasar la frontera por el Mekong, pero los precios de los transportes fluviales son un tanto desorbitados, asi que preferi comprar un billete de bus desde Don Det hasta Kratie (en Camboya). En el autobus me encontre a dos alemanes con los que habia estado en Luang Prabang, con lo que el par de dias de Kratie he estado acompanado.

El motivo principal de ir a Kratie es ver a los delfines Irrawaddy, que habitan en unos pocos tramos del Mekong entre entre Laos y Camboya. Viven el varios rios de Asia, pero estan en peligro de extincion. Al parecer, durante la dictadura de Pol Pot en Camboya los cazaban para aprovechar su grasa; y debian de necesitar mucha, porque dejaron las poblaciones temblando.

Antes de llegar a Phnom Pehn, tambien hice una paradita en Kompong Cham porque tenia entendido que era la puerta a la Camboya de los arrozales y los cocoteros. Pero como no me queda demasiado tiempo y si muchas cosas que hacer, decidi quedarme en la puerta pero no llamar al timbre; con lo que despues de un dia buscandole la gracia a la ciudad y no habiendosela encontrado, me viene a la animadisima Phnom Pehn, la capital de Camboya. Aqui tenia que gestionar el visado para Vietnam -a donde ire en una semana- y como tarda un par de dias, preferi no dejarlo para el ultimo.

La capi es caotica, desordenada, ruidosa... pero tiene su yo que se que. Cientos de motos pasan por cada esquina cada minuto, coches de lujo (hasta el Hummer mas grande que he visto en mi vida) van apartado a las bicicletas a base de bocinazos, los conductores de tuk-tuks no dejan de gritarte: eh, my friend! Tuk-tuk? Where are you going? (La historia se repite en cada esquina por la que pasas), mendigos pidiendo, restaurantes de diseno, prostibulos luminosos, monjes, wats y vendendores callejeros de todo lo que se pueda comer y no te rompa los dientes (mangos, platanos, carne, aranas, grillos, saltamontes, sapos despellejados y un largo etc.). Otra especie que abunda son los conductores de moto-taxi. Basicamente es eso, un tio en una moto que probablemente no tenga ni carnet y que, de nuevo en cada esquina, se ofrece a llevarte a cualquier parte de la ciudad (aunque generalmente se pierden). Como yo voy solo suelo irme con estos, son mas baratos y suelen llegar antes. Lo extrano de todo esto, es que en los dos dias que llevo aqui, no he visto ni un accidente.

Bueno hermosos, creo que ya me he vuelto a pasar. Manana me voy a los templos de Angkor, la joya de Camboya y probablemente de todo el Sudeste Asiatico. Seguire informando. Y hacer algun comentario joer.

2 comentarios:

  1. Hola!!!
    Me das muchísima envidia, Angkor es de los sitios mas impresionantes en los que he estado. Pásate al amanecer, merece la pena.
    Me das mas envidia...
    Sigue disfrutando
    Un besazo

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  2. que pasa chaval, soy villada, si vas a ver el sunrise de angkor(que ya habras ido) espero tengas mas suerte que yo y tu primo, nos pillo nuboso y vimos una puta mierda, encima nos habiamos acostado a las 3 y pico despues de liar un gas del copon y el tuk tuk que nos llevaba nos recogia a las 5. Yo ya he vuelto a la realidad, aqui estoy de guardia con luis, aprovecha al maximo nene, un abrazo

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