miércoles, 28 de octubre de 2009

Si es que no puedo estar callao

Como no puedo resistirme a decirlo, me largo al Sudeste Asiático. Vuelo a Bangkok, donde pasaré dos o tres días y pillaré un tren hasta Chiang Mai y desde allí, como pueda, me iré a la frontera con Laos, que como su nombre indica es el país que está al lao - lo siento, no he podido resistirme -. Allí engancho el río Mekong y lo iré navegando mientras pueda, desviándome del curso siempre que sea necesario, para pasar por Luang Prabang, Vientiang, las 4000 islas, etc.

Desde Laos cruzaré la frontera a Camboya con la intención de acercarme a Angkor Wat,
Phnom Penh - la capi - y lo que se tercie. Entonces es cuando cruzaré a Vietnam por el río para llegar, ahora sí, a la Conchinchina, en el delta del Mekong.

En pocas lineas esos son los planes. Ahora ya veremos lo que pasa... Iré contando.

Estoy que me voy...

Aunque todavía esté por tierras nacionales, me falta menos que poco para largarme un tiempo a la Conchinchina. ¿Qué si eso existe? Pues aunque el nombre remite a ese lugar mítico en el que todos hemos estado cuando estamos lejos, realmente existe. Por el momento me limitaré a decir que está lejos, y que además, aunque me vaya el viernes, no llegaré allí hasta mitad de diciembre.