martes, 15 de diciembre de 2009

Good Morning Saigon

Tras las visitas de los mercados flotantes y de algunas islas del Delta (frente a Vihn Long) donde la vida sigue siendo igual de tranguila que hace anos, decidi pasar un ultimo dia en Ben Tre. En principio iba a ser una jornada en un pequeno pueblecito en la ribera del rio. Sin embargo, al llegar me encontre una ciudad de tamano considerable en la que por no haber, casi no habia ni restaurantes. En la guia decia que los turistas no suelen acercarse a este apartado lugar, lejos de los grupos organizados y de las aglomeraciones de turistas. Ahora entiendo por que nadie, exceptuando a algun huevos gordos como el que escribe, se dejan caer por alli. El paseito de la manana, antes de venir a Saigon me saco de mi depresion.

Y para salir del todo de la depre, esta ciudad. Grande, caotica, contaminda, ruidosa como ninguna, pero con un yo que se que, que la hace especial. Para empezar, la mayor aventura de todo el viaje ha sido aqui: cruzar una de las grandes avenidas llenas de motos, que no respetan semaforos, autobuses, o viandantes. Es un continuo fluir acompanado por las bocinas, en algunos casos de caminon, instaladas en pequenas motos de 90 cc.

Si bien Saigon no es una ciudad espectacular, si tiene algunos lugares interesantes. El museo de los recuerdos de la Guerra da una vision del asunto bien distinta a la que nos tienen acostumbrados en el viejo continente; ademas de cientos de fotos, hay tanques, aviones, armas y mucha informacion. Tambien se puede visitar la catedral de Notre Dame... si, si, aqui. O el Palacio de la Reunificacion, un edificio de estilo sovietico sesentero bastante feo, pero con un interesante sotano repleto de pasillos y estancias con todos los aparatos de comunicaciones necesarios para gobernar el pais desde un bunquer.

Pero simplemente caminar por los pequenos callejones del centro es una de las cosas mas agradables que se puede hacer aqui. Ademas de descansar de las atronadoras motos y del calor sofocante, es un buen lugar para observer la vida diaria. Las puertas de las casas estan todas abiertas y en todas ellas hay una tele enorme casi permantentemente encendida. Alrededor se construye el salon con gente desayunando, durmiendo en una hamaca o leyendo el periodico mientras deja pasar las horas.

Ademas, la diversidad cultural de esta ciudad es una pasada. En el mismo barrio puedes tener mezquitas, iglesias cristianas, protestantes y pagodas chinas. En estas ultimas se nota, mas que en ningun lugar, el sello que dejaron los chinos despues de siglos de ocupacion. Aqui ya no se trata de esos templos budistas tipicos (aunque con matices) de Tailandia, Laos o Camboya; no estan ni llenos monjes, ni se respira esa paz, ni esta presente ese color naranja azafrande las tunicas que tanto me gusta. En estos suele haber una radio encendida, algun hombre fumando o bebiendo algo, o por que no, viendo un partido de futbol en la tele. Todo esto mientras los visitantes queman barritas de incienso a cascoporro para pedir por la paz de sus difuntos, suerte en los negocios o para no convertirse en saltamontes camboyano en su proxima vida.

Por cierto, ayer la seleccion vietnamita gano la final de los Seagames de Vientiane y esto parecia el Paseo de la Castellana cuando Espana gano la Eurocopa. Una buena despedida para mi ultima noche en Vietnam. Esta tarde me vuelvo a Bangkok.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Por fin en la Conchinchina

Pues si, la verdadera, aunque ya no se llama asi. Para llegar aqui desde la vecina Camboya tienes varias opciones: la facil, la menos facil y el camino intermedio entre las dos. Que cual ha sido la mia, el camino intermedio.

La mayoria de la gente suele tomar un bus desde Phnom Phen a Saigon (esta es la facil), pero es bastante mas divertido seguir el curso del rio. En un principio iba a ir paso a paso hasta llegar a Chau Doc, el primer puerto importante del Mekong en Vietnam; para hacer eso tienes que tomar un bus hasta un pueblito camboyano cerca de la frontera, alli tomas una barca que te lleva a la frontera, y desde alli te vas por tierra a Chau Doc. Pero cuando llegue al pueblito - es que no me acuerdo del nombre - encontre una barca que paraba en la frontera y que estaba compinchada con otra vietnamita que seguia hasta el mencionado pueblo. Asi que chapo. El camino intermedio.

Una ver en Chau Doc, te das cuenta que los vietnamitas son mucho mas bruscos y ruidosos que sus vecinos occidentales. Si a eso le sumamos que son muchos mas, la historia se complica. De todas formas sigue siendo un pais realmente facil de visitar, aunque haya menos gente que hable ingles; el transporte es barato y sencillo, y el peligro mas evidente sigue siendo que te caiga un coco en la cabeza.

Aqui el Mekong se divide en un monton de brazos hasta llegar al mar, pero lo interesante del tema no es eso, sino que todos los brazos estan interconectados por decenas de canales navegables. Es por eso que el rio esta mucho mas arraigado a la forma de vida de la gente que vive en sus riberas. La mayoria se mueve en barco de un lado para otro e incluso hay varios mercados, generalmente mayoristas, que se hacen en el rio. Las grandes barcazas - que son las que venden - anuncian lo que tienen con un mastil en el que cuelgan sus productos. A ellas se acercan las barquitas que, una vez cargadas de pinas, mangos, dragones o cebollas, iran mas tarde a vender a los mercados de sus respectivos pueblos.

Por cierto, si hay algo que nunca debeis probar si os dejais caer por aqui es una pasta de pescado seco fermentado que usasn como condimento. Lo mas probable es que, despues de vomitar, no volvais a recuperar el sentido del gusto en varias horas. Asquerosa. Teniendo claro eso, la comida es excelente.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Piedras, templos y bares

Los templos de Angkor estan en los billetes, en la cerveza, en los paquetes de cigarrillos, en la bandera... Los templos de Angkor son el alma de esta nacion y seria pecado estar en Camboya y no venir. De hecho se podria decir que seria un crimen estar en cualquiera de los paises fronterizos y no hacer una pequena escapada.

No hay palabras para describir este lugar. Para que os deis una idea, yo he estado aqui tres dias, habre recorrido unos 150 km con mi superbicicleta de paseo y no creo que haya visto mas del 20 por ciento de las ruinas Jemeres que hay por aqui. Los habitantes del Imperio de Angkor debian de ser unos picones porque cada rey queria un templo mas grande y majestuoso que el anterior; por lo que a lo largo de unos 400 anos de historia ya os podeis imaginar los reyes - y templos - que puede haber.

Seria una estupidez poner alguna foto porque hay miles por la Web. Pero por muy buena que sea la postal es imposible imaginarse esto hasta que no lo ves. La verdad es que si "solo" tienes tres dias para recorrer esto te llega a entrar un poco de ansiedad porque siempre hay mas, y cuanto mas ves mas te saturas, y cuanto mas te saturas mas culpable te sientes por irte porque podrias seguir descubriendo decenas de sitios pero sencillamente tus sentidos (y mi culo por la bicicleta) ya no pueden mas.

Con todo me voy satisfecho de haber conocido este lugar imprescindible. Mucha gente dice que le ha impresionado mas que las piramides y los templos egipcios. Yo no lo se porque todavia no he ido por aquella zona pero no tienen que andar muy desencaminados. Lo dicho, altamente recomendable. Y ya pondre alguna fotico a la vuelta

Pues todo esto genera a su alrededor la industria turistica que ya os podeis imaginar: hoteles y spas de superlujo, autobuses repletos de turistas japoneses cargados con sus camaras ultimo modelo, conductores de tuk-tuk que te ofrecen todo lo necesario para pasar la noche, senoritas muy amables que te ofrecen todo lo necesario para pasar la noche, bares, restaurantes y un largo etcetera. De hecho hay una calle, de la que desconozco su nombre original, pero que ahora se llama, literalmente, Pubs Street. Asi que esto no es Camboya, es Siam Reap; y con el tiron que tiene esta ciudad, es probable que en unos anos este pais se convierta en una segunda Tailandia, para lo bueno y para lo malo.

martes, 1 de diciembre de 2009

Wellcome to Camboya

En Camboya la historia es mas o menos la misma que en Laos, algo mas caro, pero tambien sin monedas. La moneda de aqui es el Riel, y esta en torno a 6000 rieles por Euro. Pero la verdad es que la moneda local solo se utiliza para pagar a los conductores, en los mercados y en los restaurantes y puestos callejeros mas baratos. El resto de las cosas te las cobran en dolares americanos. De hecho, aunque todavia no he tenido necesidad de hacerlo, creo que en los cajeros solo hay dolares.

Pues bien, pasar la frontera entre Laos y Camboya por Voen Kham es lo mas sencillo del mundo: pagas el visado (23 $)y ya esta. Al principio queria pasar la frontera por el Mekong, pero los precios de los transportes fluviales son un tanto desorbitados, asi que preferi comprar un billete de bus desde Don Det hasta Kratie (en Camboya). En el autobus me encontre a dos alemanes con los que habia estado en Luang Prabang, con lo que el par de dias de Kratie he estado acompanado.

El motivo principal de ir a Kratie es ver a los delfines Irrawaddy, que habitan en unos pocos tramos del Mekong entre entre Laos y Camboya. Viven el varios rios de Asia, pero estan en peligro de extincion. Al parecer, durante la dictadura de Pol Pot en Camboya los cazaban para aprovechar su grasa; y debian de necesitar mucha, porque dejaron las poblaciones temblando.

Antes de llegar a Phnom Pehn, tambien hice una paradita en Kompong Cham porque tenia entendido que era la puerta a la Camboya de los arrozales y los cocoteros. Pero como no me queda demasiado tiempo y si muchas cosas que hacer, decidi quedarme en la puerta pero no llamar al timbre; con lo que despues de un dia buscandole la gracia a la ciudad y no habiendosela encontrado, me viene a la animadisima Phnom Pehn, la capital de Camboya. Aqui tenia que gestionar el visado para Vietnam -a donde ire en una semana- y como tarda un par de dias, preferi no dejarlo para el ultimo.

La capi es caotica, desordenada, ruidosa... pero tiene su yo que se que. Cientos de motos pasan por cada esquina cada minuto, coches de lujo (hasta el Hummer mas grande que he visto en mi vida) van apartado a las bicicletas a base de bocinazos, los conductores de tuk-tuks no dejan de gritarte: eh, my friend! Tuk-tuk? Where are you going? (La historia se repite en cada esquina por la que pasas), mendigos pidiendo, restaurantes de diseno, prostibulos luminosos, monjes, wats y vendendores callejeros de todo lo que se pueda comer y no te rompa los dientes (mangos, platanos, carne, aranas, grillos, saltamontes, sapos despellejados y un largo etc.). Otra especie que abunda son los conductores de moto-taxi. Basicamente es eso, un tio en una moto que probablemente no tenga ni carnet y que, de nuevo en cada esquina, se ofrece a llevarte a cualquier parte de la ciudad (aunque generalmente se pierden). Como yo voy solo suelo irme con estos, son mas baratos y suelen llegar antes. Lo extrano de todo esto, es que en los dos dias que llevo aqui, no he visto ni un accidente.

Bueno hermosos, creo que ya me he vuelto a pasar. Manana me voy a los templos de Angkor, la joya de Camboya y probablemente de todo el Sudeste Asiatico. Seguire informando. Y hacer algun comentario joer.

viernes, 27 de noviembre de 2009

De isla en isla y tiro porque me da la gana

Pues eso, que estos dias me los he pasado saltando de isla en isla. La primera fue Don Daeng -creo que en lao, isla es Don porque todas las islas se llaman Don algo-. Esta esta justo enfrente de Champasak y probablemente sea la mejor de todas porque no va casi nadie. La isla tiene unos 8 Km de larga y unos 500 metros en su parte mas ancha y es como viajar al Laos de hace 50 anos. Por supuesto no hay coches, y solo de vez en cuando escuchas una moto. Todo el mundo va en bici a todas partes, solo hay un hotel de lujo afroasiatico, y una pension que gestiona la gente del pueblo, donde cocina la gente del pueblo y donde me puse las botas por cuatro duros con dos suizos que andaban por alli. La comida fue probablemente la mejor que he tomado durante el viaje; y los paseos entre campos de arroz, vacas, bueyes, pollos, ninos y de mas familia de lo mejor de todo el viaje.

De alli salte a las 4000 islas. Se llaman asi porque en este punto el Mekong se ensancha, el nivel del rio baja y miles de pequenas islas emergen a la superficie. Entre ellas hay varias habitadas, y de entre las habitadas hay tres donde hay todo lo que el viajero pueda necesitar: bungalows a la orilla del rio, cerveza, comida e incluso cierta mujer llamada Juanamari.

Aunque Don Det y Don Khon, las islas por las que estuve pululando, esten plagadas de hoteles y servicios turisticos, lo cierto es que no han perdido sus tradicionales formas de vida: los hombres salen a pescar al rio mientras sus mujeres separan el arroz de la paja de la cosecha recien recogida, los ninos van al colegio en sus bicis y los mas viejos fuman entre los pilares de sus casas. Y bueno, la vida de los turistas que por alli se dejan caer discurre entre paseos en bicicleta y sobredosis de hamaca. Que estres por Dios!

Esta manana he dejado Laos y acabo de llegar a Camboya asi que bye, bye Laos. Ha sido un verdadero placer.

domingo, 22 de noviembre de 2009

On the Road: Savannaket - Pakse - Bolaven

Si las cuentas no me fallan llevo unas dos semanas en Laos y todavia no os he comentado una cosa. Es el unico sitio donde he estado en el que no hay monedas. Esta gente nada mas que tiene billetes. La verdad es que cuando tienes que pagar una cena parece que te estan timando. Hace unos dias, en Luang Prabang, me pidieron un millon de kips por alquilar un barco para dos dias. Ante tal abuso dedici no hacerlo pero cuando lo pense al rato me di cuenta de que podia haber tenido un barco solo para mi por 80 napos.

Bueno, vamos a lo que vamos. Llevo varios dias dando tumbos por el sur de Laos. La primera parada desde Vientiane fue Savannaket, una importante - y somnolienta - ciudad a orillas del Mekong. Y lo de somnolienta lo podria escribir con letras mayusculas. En un principio fui alli por la arquitectura colonial francesa, pero las casas se estan desmoronado y lo que queda se puede resumir en unos cuantos soportales, una iglesia y el trazado de las calles. Con un dia tuve suficiente.

En cambio en Pakse, donde sigo por el momento, me ha pasado todo lo contrario. Pensaba que seria un lugar de paso y esta va a ser la tercera noche. Cerca de aqui esta la meseta de Bolaven, plagada de cascadas, plantaciones de cafe y te, y de poblados de diversas etnias. La pena es que el cafe todavia no ha empezado a cosecharse, el te lo cortan de vez en cuando y no queda ni un granito de arroz por hectarea. El lugar es una maravilla pero en cierto modo le ha faltado el factor humano.

Hoy, de nuevo con mi motoreta, he ido a ver uno de los yacimientos mas importantes de Laos, si no el que mas. Es un templo de la epoca Jemer muy parecido a los de Ankor Vat. Sin embargo, aunque merece la pena verlo si se esta por aqui, pienso que al lado de los de Ankor, en Camboya, se va a quedar un poco pequeno. De todas formas desde la parte mas alta hay una vista estupenda de las llanuras del Mekong, el paseo en moto es una pasada - se cruza el Mekong en un cutreferri - y el Wat Phu Champasak, que asi se llama, es lo suficientemente interesante como para hacerle una visita.

Manana me voy a Don Daeng, una isla en principio nada turistica, a pasar un dia o dos, depende como me vaya con los paisanos y, desde alli, a las Cuatro Mil Islas. Estas si son turisticas.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Vientiane. Realmente es la capital?

Pues si, si es la capital de Laos. Y digo esto porque no se donde lei: Vientinae, la capital mas tranquila del mundo. Y es cierto. Hay grandes avenidas, pequenos callejones, restaurantes franceses, indios o vietnamitas, poco trafico, silencio por las noches y pescado fresco a la brasa junto al rio. Si a todo esto sumamos los masajes tradicionales laosianos (sin happy end, que ya se lo que estan pensando las mentes calenturientas) nos queda una ciudad donde se podria vivir realmente bien. Pero como todo tiene un fin, y si me quedo aqui mas tiempo no me voy a poder tumbar en una hamaca junto al rio, me voy hacia Savannakhet esta misma noche. Para despedirme de la ciudad, he comido en un restaurante vietnamita en el que me lo he pasado bomba. Me he jalado una especie de albondigas de cerdo que si las ves solas te dan risa, pero luego te ponen un plato con hojas de papel de arroz, lechuga, menta, cilantro, pepino, estrellitas, salsas, fideos y que se yo mas. La historia es que para comerte dos albondigas te pasas media hora montando los rollitos a los que al final le echas de todo y te comes de un bocado. Porque hay que saborearlo todo junto. Rico, rico.

Los tres dias que he pasado aqui los he compartido con tres alemanes (dos alemanas y un aleman) colgadisimos, asi que nos lo hemos pasado realmente bien. Ademas de ver todo lo que hay que ver, que realmente no es que sea mucho, nos hemos reido de lo lindo.

Si hay algo que realmente me ha impresionado de esta ciudad es un templo, no recuerdo el nombre, pero sera algo asi como Wat Sim Muang; alli esta el pilar de la ciudad - que es una piedra con forma falica rodeado de budas -, pero lo bueno no es eso, sino la espiral de colores luminosa que tiene detras, y que le da un toque de distincion realmente especial. Es algo asi como los cuadros luminosos con cascadas de los restaurantes chinos pero rodeada de gente pidiendo suerte y rezando con los monjes. Realmente especial. Al estilo de los gatos dorados de la suerte (no quiero mirar a nadie, pero el sabe, algunos sabemos, a quien).

Ah bueno, tambien hubo un mistico colgado que construyo un parque a unos 25 km de aqui (ya colgare las fotos, que ahora no tengo el cable) con decenas de budas, vishnus y no se cuantos mas dioses y diosas de cemento que realemente es digno de ver. El parque esta presidido por una calabaza gigante a la que se puede entrar y que tambien esta llena de mas dioses y demonios. Hay gente pa to.

Un abrazo hermosos

martes, 17 de noviembre de 2009

Vang Vieng se parece poco a Laos


Pues eso, que Vang Vieng tiene muy poco que ver con Laos. Las calles principales del pueblo estan plagadas de enormes bares repletos de cojines y mesas que apuntan hacia enormes televisores donde los jovenes turistas se hinchan a reposiciones de Friends y Padre de Familia mientras se atiborran a pizzas y batidos - que ademas de fruta pueden tener marihuana, setas o acidos varios -. En fin que el show no esta en las teles sino un poco mas abajo (o mucho mas arriba).

Pues bien, esto suele ser por las tardes, cuando los cansados aventureros tienen que reponer fuerzas despues de un duro dia de Tubbing. Y que es eso del Tubbing, pues nada mas que descender por el rio montados sobre enormes neumaticos de camion. Otros, los que no tienen resaca de la tarde anterior, quiza hayan pasado el dia escalando, en bicibleta o tirandose de un puente.

La verdad es que, aunque Vang Vieng solo tiene lo dicho, los alrededores son una pasada. Al final me alquile una moto, estuve pensando en hacerlo en bici pero hace mucho calor, y con ella logre perderme entre los arrozales. La region esta en un paisaje karstico con escarpadas montanas y paredes de caliza de hasta trescientos metros perforadas por cientos de cuevas, y separadas por los omnipresentes arrozales. La pena es que en Laos solo hay una cosecha al ano y ya se esta acabando, por lo que los arrozales, salvando las distancias, se parecen mas a los campos de trigo de Castilla a finales de verano. Aun asi, merece la pena.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Luang Prabang la francesa

Y es la francesa porque fue una de las ciudades mas importantes del norte de Indochina en epoca colonial. De aquellos tiempos quedan las grandes mansiones, el palacio real (de los reyes de Laos pero construido por los franceses) y las estupendas Baqueries donde comer croasanes como panes, bizcochos de manzana y batidos de cafe laosiano con leche condensada (que son un vicio).

La ciudad en si, una vez pateada no ofrece mucho mas, aparte de un monton de templos, el mercado nocturno - donde mas de una se hubiera vuelto loca - y las confiterias. Pero ayer me alquile una moto para ir a los alrededores. Las cuevas de Pak Ou, aguas arriba del Mekong, son unas cavidades en las paredes calizas del rio con un monton de budas de diferentes tamanos. El entorno es una pasada y hay que cruzar el rio en una canoa. Eso si, aqui se paga por todo, entras a un templo, pagas, cruzas un puente, pagas, dejas la moto en un lugar de interes y... pagas. Pagas poco pero no te escapas.

Con mi super Honda de 110 cc, despues de las cuevas me largue a ver unas cascadas cercanas a la ciudad. Desde alli, y como tenia todo el dia, me fui conduciendo por varias aldeas cercanas, y como por esas lindes no tienen ni papa de ingles pues despues de varios intentos con mi laosiano panocho, lo unico que saque en claro fueron los nombres de varios paisanos. Y como son tan complicaos para eso de ponerse nombre (Chian nae, Chon tae, y miles de haches por en medio) pues se me han olvidao.

En fin, que despues de tres dias por la zona, manana me largo a Vang Vieng, la Ibiza laosiana, donde cientos de falang se lo pasan pipa fumando porros, bebiendo quisquise y viendo reposiciones de Friends.

Yo me alquilare una moto.

P.D. Felicidades a los nuevos papis y a la nueva criatura, ellos saben quienes son.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Wellcome to Laos

Laos es, segun dicen, el pais mas tranquilito del Sudeste Asiatico. Correcto pero con sus peros. Al contrario de lo que pudiera parecer es algo mas caro que Tailandia. Como puede ser? Pues todavia no tengo ni idea.

En fin, hace unos cuantos dias cruce la frontera entre Tailandia y Laos. Nada mas sencillo, tomas un barquito desde Chiang Kong, en Tailandia, cruzas el Mekong y llegas a Huay Xai, en Laos; pagas el visado -35 USD -, te lo dan, y como es festivo pues pagas 1 $ mas por el sello - es el tan deseado plus de festividad (sabado, sabadete) -, y ofiacialmente estas en Laos. Nada mas llegar, la gran mayoria engancha el barco que sale a Luang Prabang por la manana, pero como mi me gusta ir contra corriente, pues me quede alli para visitar los alrededores. Vistas las cuatro o cinco aldeas de alrededor, decidi comprar un billete para el barco hacia Luang Prabang.

Te dicen que sale sobre las 9 pero no lo hace hasta las 12, asi que ahi estas tu con cara de poker, sentado en una"comoda butaca" esperando la partida. Y cuando sales te esperna unas 7 horas de barco hasta Pak Beng. Este es un pueblo que vive gracias a los falang - tambien conocidos como guiris - ya que ademas de las cuatro casas de los pescadores, solo hay hostales y restaurantes. Eso si, el valle del Mekog es impresionante, y la sensacion de navegar en ese entorno es aun mejor.

A la manana siguiente sales, ahora si, a las 9 de la manana y el Mekong te va regalando paisajes aun mas alucinantes; rapidos, rocas en el centro del cauce, grandes depositos de arena y selva, mucha selva. Se nota que ya ha pasado la epoca de lluvias porque las marcas del agua estan mucho mas altas y afloran numerosas rocas entre las que los pescadores dejan sus nasas.

Y despues de la desembocadura del Nam Ou, el Mekong se hace mas ancho, tambien mas manso, y desde el comienzan a verse entre los arboles los viejos edificios coloniales franceses. Estamos en LuangPrabang, han pasado dos dias, y el viaje merece la pena a pesar de todos sus peros.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Chachi Chiang Mai

Despues de un largo viaje en tren, no por la distancia (unos 700 km) sino por la duracion (unas 15 horas), llegamos un poquito derrengaos. Tras el protocolo habitual: ir al centro, buscar hotel, encontrarlo, verlo y quedarnos; pues descansamos.

La ciudad es mucho mas tranquila que Bangkok, no tiene nada que ver con ella, pero no tiene desperdicio, por lo bueno y por lo malo (no para todos). No hay tanta contaminacion, no hay tanta humedad - aunque sigue haciendo calor -, no todos intentan venderte la moto - aqui solo intentan alquilartela - y la vida discurre a otro ritmo. Lo malo, lo que no habia llegado a ver en Bagkok, al ser esta ciudad mas pequena se hace mucho mas evidente.

Ayer por la noche salimos a dar una vuelta por el Bazar Nocturno. Hasta ahi bien, puestos de comida, artesania y souvenirs se alternan a lo largo de varias calles y una gran plaza. Pero justo al lado estaban los neones rojos, violetas y platinos de un monton de bares que rodean a un ring de Thai Boxing. E iluminados por tan favorecedoras luces: putas, occidentales barrigones, travestis, occidentales no tan barrigones, lady boys y un largo etc. de buscavidas de diversa calana. Solo eche en falta a un grupo social tambien presente en Tailandia: feminas occidentales. Pa que?

Pero como no todo iba a ser noche, los Wats de esta zona, si no tan impresionantes como los de Bangkok, si son casi tan numerosos como los de alli. Hoy y por supuesto ayer antes del espectaculo, me di una vuelta para empaparme de equilibrio espiritual. Los monjes ataviados con sus tunicas azafran estan por todos lados y sus templos salpican casi todos los rincones de la ciudad vieja, y algunos de la nueva. Hoy, por ejemplo, en el Wad Chedi Luang, uno de los mas grandes y visitados, me he encontrado con una ceremonia funeral por el alma de un venerado Bodhisattva (un lama mas o menos).

Y bueno, pues manana me despido de Chiang Mai y me largo a Chiang Khong, la frontera con Laos; un sitio tranquilo.

En un par de dias mas que me canso, ademas no se si en los proximos cuatro o cinco dias podre conectar.

Besitos para todos.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Wats, monjes y budas

Habia que culturizarse un poco, por lo que hoy lo hemos dedicado a recorrer los templos de Ko Ratanakosin, el antiguo distrito real. Hemos visitado el Wat Phra Kaew y el palacio real, antigua casa del rey hoy ocupada, antes tambien, por el buda esmeralda.


En el Wat Pho nos hemos paseado alrededor de un buda gigante, el Buda reclinado, y digo paseado alrededor de porque mide 46 metros de largo y 15 de alto. Me esperan unos cuantos budas del estilo a lo largo del viaje.

Varios Wats mas a uno y otro lado del rio, y un paseo por el mercado de los amuletos nos han llevado hasta el hotel, a recoger las mochilas y a prepararnos para el viaje a Chiang Mai.

Hasta pronto

La noche de Bangkok

No sabia lo que me esperaba hasta que me dieron las cinco de la manana.

Nos fuimos a cenar, y de ahi a las cervezas, y de las cervezas a unas cuantas mas.

Turistas de todo el mundo inundan las calles mezclados con los thais; la integracion llega hasta tal punto que es muy frecuente ver a parejas internacionales, aunque siempre con uno de los integrantes thai, que generalmente es la chica.

La historia es como sigue: chico viajero conoce a chica nacional, chico viajero invita a todo a chica nacional, y los dos juntitos se van a dormir. Si la historia marcha bien y se prendan, el por la moneria de la moza y ellas por la moneria de su monedero, continuan el viaje juntos, al menos hasta que uno de los dos se cansa, se gasta el monedero del primero o este no es suficiente par la desinteresada amiga.

Cuando los bares empiezan a cerrar, y muchos ya se han ido mas o menos calientes a dormir, los demas nos quedamos por las calles en pequenos puestos improvisados donde continua la fiesta. En uno de esos me encontre a los espanoles con los que habia compartido taxi y que con toda seguridad fueron los culpables de la resaca mezclada con jet lag que me azoto al dia siguiente. C'est la vie.

Bangkok

Pues que como el titulo del post indica, estoy en Bangkok, y no por mucho tiempo, ya que esta noche salgo en un tren nocturno hacia Chiang Mai.

Pero como no teneis ni idea de lo que he hecho hasta ahora, procedo. La llegada a Bangkok fue bastante mas tranquila de lo que me esperaba. Coincidi con tres espanoles que iban al centro y por tanto compartimos taxi. El primer dia fue el mas caluroso, por lo que me sirvio de terapia de choque.

Como llegue yo solo al hotel, deje todos los trastos y me fui a dar una vuelta por el barrio. Estoy en Banglamphu. Es el barrio mas turistico por lo que esta lleno de bares, restaurante y puestos callejeros en los que comprar de todo. Aunque lo intente, despues del viaje no tenia ganas de mucho, asi que despues de cenar mis primeros tallarines, me fui a dormir. Bueno eso es un decir, porque con el cambio de hora - solo son 6 horitas mas - estaba yo que dormia. Hecho polvo y sin poder dormir.

El dia siguiente lo dedique a seguir correteando por las callejas viendo puestos y tomando alguna cerveza mientras esperaba a que llegara German. Asi que tampoco dio tiempo a hacer mucho. Por la tarde, con German durmiendo en la habitacion, yo me dedique a pasear, con tan buena fortuna que estabamos en fiestas. Era el Loi Kratong, en el que los tailandeses tiran al rio pequenos barquitos en forma de flor hechas con hojas de platanera con flores, barritas de incienso y velas. Otros, aunque esta tradicion viene del norte, soltaban globos de papel con aceite caliente al aire. Me dio tiempo a perderme y encontrarme alrededor del Monte Dorado, desde donde se ve todo Bangkok. Pequenas norias, puestos de comida, de tiro al blanco, olores a lo mejor y a lo peor, y oleadas de gente por las callejuelas me hicieron perder por un rato el sentido de la orientacion.

A la vuelta, German ya estaba despierto, y su colega Villada a punto de llegar.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Si es que no puedo estar callao

Como no puedo resistirme a decirlo, me largo al Sudeste Asiático. Vuelo a Bangkok, donde pasaré dos o tres días y pillaré un tren hasta Chiang Mai y desde allí, como pueda, me iré a la frontera con Laos, que como su nombre indica es el país que está al lao - lo siento, no he podido resistirme -. Allí engancho el río Mekong y lo iré navegando mientras pueda, desviándome del curso siempre que sea necesario, para pasar por Luang Prabang, Vientiang, las 4000 islas, etc.

Desde Laos cruzaré la frontera a Camboya con la intención de acercarme a Angkor Wat,
Phnom Penh - la capi - y lo que se tercie. Entonces es cuando cruzaré a Vietnam por el río para llegar, ahora sí, a la Conchinchina, en el delta del Mekong.

En pocas lineas esos son los planes. Ahora ya veremos lo que pasa... Iré contando.

Estoy que me voy...

Aunque todavía esté por tierras nacionales, me falta menos que poco para largarme un tiempo a la Conchinchina. ¿Qué si eso existe? Pues aunque el nombre remite a ese lugar mítico en el que todos hemos estado cuando estamos lejos, realmente existe. Por el momento me limitaré a decir que está lejos, y que además, aunque me vaya el viernes, no llegaré allí hasta mitad de diciembre.