viernes, 4 de agosto de 2006

Budas, vacas y marijuana

La ultima fue desde Rekong Peo y ahora estoy en Manali. El Gran rodeo desde Simla a Manali que hemos dado para recorrer los valles de Kinnali y Spiti ha finalizado.

La gente en estos valles genial, la tranquilidad se respira en todos los pueblos, y estos indios del norte son bastante mas agradables y, sobre todo menos agobiantes, que los de las grandes ciudades. Creo que esto lo he repetido mas de una vez. En fin, desde Recong Peo tomamos un magnifico bus de 5 estrellas y 3 caballos que en unas cuantas horas, ya no recuerdo cuantas, nos llevo hasta Nako.

Durante todo el valle de Kinnali, los verdes paisajes de montanha van alternado los bosques de pinos y cedros, pero al pasar al valle de Spiti la cosa cambia. Aqui el monzon no llega con tanta intensidad y los paisajes son del todo agrestes. Algunas cumbres nevadas de entre 5 y 6000 metros asoman entre las montanhas que confroman Spiti Valley. Entre estos yermos parajes esta Nako, una pequenha poblacion a 3500 m de altitud, a pocos kilometros de la frontera con China. En el pueblo se dedican basicamente al cultivo del guisante y a atender a los pocos turistas que, como yo, se dejan caer por estos lares.

La gente, que es en su mayoria budista, siempre tiene una sonrisa en la boca y normalmente, si es que hablan ingles, comienza la bateria de preguntas: de donde eres, a que te dedicas, estas casado, tienes hijos... En Nako seguimos viajando con Cris y Quint, dos yankies la mar de majos que conocimos en Recong Peo. Con ellos estuvimos paseando por los alrededores y charlando el par de dias que nos quedamos aqui.

Por supuesto seguimos viajando hacia Tabo con estos dos. Tabo es, basicamente un monasterio budista con un pueblecito alrededor. El monasterio se mantiene gracias al pueblo y el pueblo gracias a la agricultura y al turismo.

Con esto del budismo yo siempre he tenido una sensibilidad especial, asi que decidi quedarme un par de noches, aunque realmente no hubiera nada que hacer en este lugar. Nos alojamos en la hospederia del templo y asi pudimos conocer mejor a estos simpaticos y colorados budas.

Uno de los dias me meti en una de sus Pujas, que no son apuestas, sino sus ceremonias. Realmente los mantras que cantan te envuelven en un sopor continuo que de tan relajado que me dejaron casi tiro el te que me pusieron con la cabeza. El Geshe-La dirige la ceremonia desde un lugar un tanto mas alto que los demas, y con un sillon mucho mas comodo, bajo la atenta mirada de la foto del Dalai Lama. Realmente fue un momento muy especial, porque desde ninho, siempre habia querido estar en una de estas.

Por supuesto en estos sitios tambien hay sitio para los misticos colgaos y mas fumaos aun que meditan durante horas bajo la influencia algun que otro porro.

Nosotros nos dedicamos a hablar un poco con la gente del lugar, con otros viajeros y a tomarnos algunas cervezas, no todo puede ser misticismo, en el Three Eye Cafe.

Desde aqui, aunque en el valle hay algunos otros sitios de interes, decidimos tirar directamente hasta Manali, la ciudad desde la que escribo y uno de los centros turisticos del Himalchal Pradesh. Ya tendre tiempo de ver mas monasterios y templos en Ladack.

Este es el tramo donde, probablemente, peor lo he pasado. Al principio bien, pero cuando el conductor del Jeep vio que no llegaba a la hora que nos habia dicho, comenzo una carrera contra reloj por pistas que vadean rios, agujeros en la carretera, barro por un tubo y camiones en direccion contraria. Afortunadamente, despues de rajar solo una rueda, y 8 o 9 horas despues de salir de Tabo, llegamos a Manali.

Ya os contare como es Manali, pero de momento solo decir que llueve.