martes, 17 de agosto de 2010

Rock and Roll

Si me tengo que poner a escribir ahora sobre todos los sitios por donde hemos pasado desde que dejamos Sarajevo la llevo clara. Voy a resumir y a la vuelta pondre unos cuantos post a modo de informacion practica sobre el viaje (por si alguien se anima).

Sarajevo es una ciudad increible. La gente siempre esta en la calle de un lado para otro y hay cientos de terrazas en las que sentarse a tomar algo (muy comun esto en todas las ciudades por las que estamos pasando). Lo mejor de esto es que generalmente no son los turistas los unicos que abarrotan los bares. Pero, al igual que en Mostar, las heridas de la guerra todavia no han sido borradas de las fachadas de los edificios, las calles y los corazones de sus habitantes. Al volver de un pueblo cercano al que fuimos a ver un tunel por el que los bosnios abastecian la ciudad sitiada por los servios durante la guerra de los noventa nos encontramos a un par de guardias civiles del contingente internacional. Ellos nos comentaron que todavia hay mucha gente que sigue sin hablar con su vecino... Unos dias despues, en Kotor, nos alojamos en casa de una mujer que, despues de treinta anos viviendo en Sarajevo, tuvo que marcharse a Novi Sad, una ciudad al norte de Serbia, a causa de la guerra. Creo que no ha vuelto a su ciudad desde entonces.

En fin, despues de una pequena escala en Trevine, una ciudad de mayoria serbia al sur de Bosnia, pasamos a Montenegro siguiendo nuestro camino hacia el Sur. En este pequeno y bonito pais solo nos quedamos en la bahia de Kotor y en una pequena ciudad de veraneo del sur. La bahia de Kotor esta considerada como el fiordo del sur de Europa. Los pueblos van salpicando la costa de la bahia y en practicamente todos ellos hay algo interesante: fortalezas, castillos, palacios... la mayoria herencia de la ocupacion veneciana. Asi que realmente se trata de pequenas Dubrovniks en un lugar bonito como pocos. Eso si, si lo que vas buscando son buenas playas hay que quedarse en el principio del fiordo, en Herceg Novi. Cuanto mas te adentras en la bahia, el agua va estando mas sucia porque se renueva menos y hay mucho trafico maritimo, y lo que se dice playas, no hay. De todas formas, el bano que nos dimos en Perast con los barcos pasando al fondo y el sol cayendo entre las montanas es del todo recomendable.

Y poco mas hasta la entrada de Albania. Shkodra es la capital del Norte y la ciudad que nos recibio con un calor sofocante a las dos de la tarde. Calles vacias, comercios cerrados y ganas de irnos hacia las montanas lo antes posible. El mal rollo se paso pronto, en cuanto el sol comenzo a caer y la gente a salir de su letargo. Lo que nos parecia un desierto era como una Murcia a las cuatro de la tarde en agosto. Algo que no nos deberia haber sorprendido... Pero seguimos con nuestra idea y al dia diguiente nos largamos hacia Thethi, una aldea entre las montanas donde respirar aire puro y dormir sin ruidos. Nos alojamos en una casa particular con pension completa y, a escepcion de una sopa de callos, todo fue maravilloso; el paisaje, la compania, la comida... Es realmente un lugar que merece dedicarle mucho mas tiempo.

Y desde Thethi, con paciencia, un par de camionetas y pastillas para el mareo hasta Tirana, probablemente la ciudad mas fea en la que he estado nunca. Fea si, pero interesante. Si nos ponemos a contar los lugares que hay que ver en esta ciudad, los podemos contar con los dedos de una mano y nos sobran dos o tres. Pero a pesar de eso merece la pena quedarse por aqui un par de dias y tomarle el pulso a la ciudad. Y eso es lo que hemos estado haciendo.

Manana vamos a intentar hacer una incursion de un par de dias en Macedonia para ver los alrededores del lago Ohrid. Lo dicho, a la vuelta contare mas cosas

domingo, 8 de agosto de 2010

En el Stari Most, el puente sobre el rio Neretva

Para llegar a Mostar desde Dubrovnik pasas la frontera un par de veces. De Croacia a Bosnia, de Bosnia a Croacia y de nuevo a Bosnia. Y es que en la costa dalmata hay unos treinta kilometros que son de los Bosnios. El trayecto en autobus, de unas tres horas, es uno de los mas bonitos que recuerdo. El bus va paralelo a la costa de Dalmacia durante al menos una hora y, si pillas el lado izquierdo, la sucesion de pequenas islas, barquitos y calas a cual mas agradable te va sorprendiendo curva tras curva.

Al llegar a Mostar por carretera se empiezan a hacer patentes las heridas de la guerra. Edificios agujereados por los disparos y otros simplemente con el esqueleto al aire dejan claro que los convates entre servios, croatas, musulmanes y quien sabe cuantos mas, no fueron lo que se dice suabes.

En la estacion de autobuses, despues de cotejar las ofertas de alojamiento de los cazaturistas, decidimos irnos con una mujer que ofertaba habitacion doble por 20 € en su casa. Muy cerca de la estacion de autobuses y de tren, fue perfecta para pasar la noche con un nino correteando por los pasillos y pillar el tren al dia siguiente.

La principal atraccion de este pueblito es el puente de un solo arco construido en 1566, el
Stari Most. Despues de un buen punado de anos, los croatas decidieron destruir el puente en noviembre de 1993 para atentar contra el corazon de los habitantes de Mostar. Pues el puente siempre ha sido el simbolo y el orgullo de esta poblacion.

En 2004, con la ayuda internacional, el puente fue recosntruido con tecnicas similares a las del siglo XVI, por lo que lo que se ve hoy es muy similar a lo que ha habido durante mas de 400 anos.

Una vez que se sale del centro historico repleto de encantadoras tiendas de souvenirs y restaurantes, la vida de barrio, con la gente paseando o tomando un cafe en los innumerables bares, o los ninos jugando por las calles, hacen que se te olvide que estas en la segunda ciudad mas visitada del pais despues de Sarajevo.

Y tras pasar el dia pateando la ciudad, a la manana siguiente, tren a Sarajevo. Ya ire contando...

Tanto marmol me ciega

Dubrovnic es una pasada, pero como todo, tiene sus peros. Lo mejor, sin duda, son los helados, y los adoquines de marmol que te ciegan en los dias de sol - que son la mayoria -. Los edificios medievales totalmente reconstruidos y restaurados son el complemento perfecto a una intrincada red de callejuelas por las que pasear hasta hartarte. Sin embargo, en estos paseos hay una dificultad anadida: las aglomeraciones de turistas que inundan las calles procedentes de los grandes cruceros cual invasion pirata. Es imposible caminar por alguna de las principales calles sin tropezarte con varias decenas o evitar que una bola de helado acabe en algun lugar diferente al que estaba destinado.

Una de las principales actividades que llevan a cabo todos los que desembarcan en Dubrovnik es recorrer el paseo de ronda. O lo que es lo mismo, recorrer el perimetro de la muralla, desde donde las vistas, tanto de la ciudad como de los alrededores, son excelentes. En la ciudad se distinguen perfectamente los tejados nuevos, reconstruidos despues de los bombardeos, de los que sobrevivieron a los obuses de la guerra de los noventa.

El paisaje de los alrededores es una maravilla: los grandes veleros navegan entre las islas o estan fondeados en cualquiera de las multiples playas; los pinos llegan hasta el mar junto a alguna iglesia enclavada cerca de una pequena cala y los banistas se tiran al agua desde balnearios naturales de roca metidos entre los acantilados.

Sin embargo, las calas, que tan maravillosas parecen desde lo alto, se convierten en un suplicio en cuanto te descalzas las chanclas. Y es que son de piedras como punos. Pero en cuanto entras al agua, fria como el hielo, se te pasa todo.

En un principio, segun la pagina web de reservas, el hostal estaba a unos 20 minutos del centro, pero al parecer el tipo caminaba muy rapido. Al final, con el autobus de linea nos moviamos bien, y desde alli era facil llegar tanto a la ciudad antigua como a las hermosas playas de piedra.

sábado, 31 de julio de 2010

Ya tenía un par de agujeros en el techo de casa

Pues eso, que tengo la cabeza puesta en los Balcanes y probablemente en este momento el culo de nuevo sentado en un avión. Me las piro Rodrigo. Siete meses hace que llegué del Sudeste Asiático y creo que no iba a aguantar ni una semana más.

Volvemos a la carretera, esta vez acompañado desde el principio y esperemos que hasta el final. Nos esperan cinco países, eso sí, pequeñitos; y un mes por delante On the Road. Pasaremos por Dubrovnik (Croacia), Bosnia, Montenego, Albania y Grecia. Estoy que me voy, pero antes, en Barcelona, una paradita para charlar con Victor y Laura, un par de buenos amigos que acaban de llegar de dar su vuelta al mundo y que no veo desde que nos separamos en Saigón. Una buena forma de enlazar el último viaje con el que empieza.

Un abrazo a todos

martes, 15 de diciembre de 2009

Good Morning Saigon

Tras las visitas de los mercados flotantes y de algunas islas del Delta (frente a Vihn Long) donde la vida sigue siendo igual de tranguila que hace anos, decidi pasar un ultimo dia en Ben Tre. En principio iba a ser una jornada en un pequeno pueblecito en la ribera del rio. Sin embargo, al llegar me encontre una ciudad de tamano considerable en la que por no haber, casi no habia ni restaurantes. En la guia decia que los turistas no suelen acercarse a este apartado lugar, lejos de los grupos organizados y de las aglomeraciones de turistas. Ahora entiendo por que nadie, exceptuando a algun huevos gordos como el que escribe, se dejan caer por alli. El paseito de la manana, antes de venir a Saigon me saco de mi depresion.

Y para salir del todo de la depre, esta ciudad. Grande, caotica, contaminda, ruidosa como ninguna, pero con un yo que se que, que la hace especial. Para empezar, la mayor aventura de todo el viaje ha sido aqui: cruzar una de las grandes avenidas llenas de motos, que no respetan semaforos, autobuses, o viandantes. Es un continuo fluir acompanado por las bocinas, en algunos casos de caminon, instaladas en pequenas motos de 90 cc.

Si bien Saigon no es una ciudad espectacular, si tiene algunos lugares interesantes. El museo de los recuerdos de la Guerra da una vision del asunto bien distinta a la que nos tienen acostumbrados en el viejo continente; ademas de cientos de fotos, hay tanques, aviones, armas y mucha informacion. Tambien se puede visitar la catedral de Notre Dame... si, si, aqui. O el Palacio de la Reunificacion, un edificio de estilo sovietico sesentero bastante feo, pero con un interesante sotano repleto de pasillos y estancias con todos los aparatos de comunicaciones necesarios para gobernar el pais desde un bunquer.

Pero simplemente caminar por los pequenos callejones del centro es una de las cosas mas agradables que se puede hacer aqui. Ademas de descansar de las atronadoras motos y del calor sofocante, es un buen lugar para observer la vida diaria. Las puertas de las casas estan todas abiertas y en todas ellas hay una tele enorme casi permantentemente encendida. Alrededor se construye el salon con gente desayunando, durmiendo en una hamaca o leyendo el periodico mientras deja pasar las horas.

Ademas, la diversidad cultural de esta ciudad es una pasada. En el mismo barrio puedes tener mezquitas, iglesias cristianas, protestantes y pagodas chinas. En estas ultimas se nota, mas que en ningun lugar, el sello que dejaron los chinos despues de siglos de ocupacion. Aqui ya no se trata de esos templos budistas tipicos (aunque con matices) de Tailandia, Laos o Camboya; no estan ni llenos monjes, ni se respira esa paz, ni esta presente ese color naranja azafrande las tunicas que tanto me gusta. En estos suele haber una radio encendida, algun hombre fumando o bebiendo algo, o por que no, viendo un partido de futbol en la tele. Todo esto mientras los visitantes queman barritas de incienso a cascoporro para pedir por la paz de sus difuntos, suerte en los negocios o para no convertirse en saltamontes camboyano en su proxima vida.

Por cierto, ayer la seleccion vietnamita gano la final de los Seagames de Vientiane y esto parecia el Paseo de la Castellana cuando Espana gano la Eurocopa. Una buena despedida para mi ultima noche en Vietnam. Esta tarde me vuelvo a Bangkok.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Por fin en la Conchinchina

Pues si, la verdadera, aunque ya no se llama asi. Para llegar aqui desde la vecina Camboya tienes varias opciones: la facil, la menos facil y el camino intermedio entre las dos. Que cual ha sido la mia, el camino intermedio.

La mayoria de la gente suele tomar un bus desde Phnom Phen a Saigon (esta es la facil), pero es bastante mas divertido seguir el curso del rio. En un principio iba a ir paso a paso hasta llegar a Chau Doc, el primer puerto importante del Mekong en Vietnam; para hacer eso tienes que tomar un bus hasta un pueblito camboyano cerca de la frontera, alli tomas una barca que te lleva a la frontera, y desde alli te vas por tierra a Chau Doc. Pero cuando llegue al pueblito - es que no me acuerdo del nombre - encontre una barca que paraba en la frontera y que estaba compinchada con otra vietnamita que seguia hasta el mencionado pueblo. Asi que chapo. El camino intermedio.

Una ver en Chau Doc, te das cuenta que los vietnamitas son mucho mas bruscos y ruidosos que sus vecinos occidentales. Si a eso le sumamos que son muchos mas, la historia se complica. De todas formas sigue siendo un pais realmente facil de visitar, aunque haya menos gente que hable ingles; el transporte es barato y sencillo, y el peligro mas evidente sigue siendo que te caiga un coco en la cabeza.

Aqui el Mekong se divide en un monton de brazos hasta llegar al mar, pero lo interesante del tema no es eso, sino que todos los brazos estan interconectados por decenas de canales navegables. Es por eso que el rio esta mucho mas arraigado a la forma de vida de la gente que vive en sus riberas. La mayoria se mueve en barco de un lado para otro e incluso hay varios mercados, generalmente mayoristas, que se hacen en el rio. Las grandes barcazas - que son las que venden - anuncian lo que tienen con un mastil en el que cuelgan sus productos. A ellas se acercan las barquitas que, una vez cargadas de pinas, mangos, dragones o cebollas, iran mas tarde a vender a los mercados de sus respectivos pueblos.

Por cierto, si hay algo que nunca debeis probar si os dejais caer por aqui es una pasta de pescado seco fermentado que usasn como condimento. Lo mas probable es que, despues de vomitar, no volvais a recuperar el sentido del gusto en varias horas. Asquerosa. Teniendo claro eso, la comida es excelente.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Piedras, templos y bares

Los templos de Angkor estan en los billetes, en la cerveza, en los paquetes de cigarrillos, en la bandera... Los templos de Angkor son el alma de esta nacion y seria pecado estar en Camboya y no venir. De hecho se podria decir que seria un crimen estar en cualquiera de los paises fronterizos y no hacer una pequena escapada.

No hay palabras para describir este lugar. Para que os deis una idea, yo he estado aqui tres dias, habre recorrido unos 150 km con mi superbicicleta de paseo y no creo que haya visto mas del 20 por ciento de las ruinas Jemeres que hay por aqui. Los habitantes del Imperio de Angkor debian de ser unos picones porque cada rey queria un templo mas grande y majestuoso que el anterior; por lo que a lo largo de unos 400 anos de historia ya os podeis imaginar los reyes - y templos - que puede haber.

Seria una estupidez poner alguna foto porque hay miles por la Web. Pero por muy buena que sea la postal es imposible imaginarse esto hasta que no lo ves. La verdad es que si "solo" tienes tres dias para recorrer esto te llega a entrar un poco de ansiedad porque siempre hay mas, y cuanto mas ves mas te saturas, y cuanto mas te saturas mas culpable te sientes por irte porque podrias seguir descubriendo decenas de sitios pero sencillamente tus sentidos (y mi culo por la bicicleta) ya no pueden mas.

Con todo me voy satisfecho de haber conocido este lugar imprescindible. Mucha gente dice que le ha impresionado mas que las piramides y los templos egipcios. Yo no lo se porque todavia no he ido por aquella zona pero no tienen que andar muy desencaminados. Lo dicho, altamente recomendable. Y ya pondre alguna fotico a la vuelta

Pues todo esto genera a su alrededor la industria turistica que ya os podeis imaginar: hoteles y spas de superlujo, autobuses repletos de turistas japoneses cargados con sus camaras ultimo modelo, conductores de tuk-tuk que te ofrecen todo lo necesario para pasar la noche, senoritas muy amables que te ofrecen todo lo necesario para pasar la noche, bares, restaurantes y un largo etcetera. De hecho hay una calle, de la que desconozco su nombre original, pero que ahora se llama, literalmente, Pubs Street. Asi que esto no es Camboya, es Siam Reap; y con el tiron que tiene esta ciudad, es probable que en unos anos este pais se convierta en una segunda Tailandia, para lo bueno y para lo malo.

martes, 1 de diciembre de 2009

Wellcome to Camboya

En Camboya la historia es mas o menos la misma que en Laos, algo mas caro, pero tambien sin monedas. La moneda de aqui es el Riel, y esta en torno a 6000 rieles por Euro. Pero la verdad es que la moneda local solo se utiliza para pagar a los conductores, en los mercados y en los restaurantes y puestos callejeros mas baratos. El resto de las cosas te las cobran en dolares americanos. De hecho, aunque todavia no he tenido necesidad de hacerlo, creo que en los cajeros solo hay dolares.

Pues bien, pasar la frontera entre Laos y Camboya por Voen Kham es lo mas sencillo del mundo: pagas el visado (23 $)y ya esta. Al principio queria pasar la frontera por el Mekong, pero los precios de los transportes fluviales son un tanto desorbitados, asi que preferi comprar un billete de bus desde Don Det hasta Kratie (en Camboya). En el autobus me encontre a dos alemanes con los que habia estado en Luang Prabang, con lo que el par de dias de Kratie he estado acompanado.

El motivo principal de ir a Kratie es ver a los delfines Irrawaddy, que habitan en unos pocos tramos del Mekong entre entre Laos y Camboya. Viven el varios rios de Asia, pero estan en peligro de extincion. Al parecer, durante la dictadura de Pol Pot en Camboya los cazaban para aprovechar su grasa; y debian de necesitar mucha, porque dejaron las poblaciones temblando.

Antes de llegar a Phnom Pehn, tambien hice una paradita en Kompong Cham porque tenia entendido que era la puerta a la Camboya de los arrozales y los cocoteros. Pero como no me queda demasiado tiempo y si muchas cosas que hacer, decidi quedarme en la puerta pero no llamar al timbre; con lo que despues de un dia buscandole la gracia a la ciudad y no habiendosela encontrado, me viene a la animadisima Phnom Pehn, la capital de Camboya. Aqui tenia que gestionar el visado para Vietnam -a donde ire en una semana- y como tarda un par de dias, preferi no dejarlo para el ultimo.

La capi es caotica, desordenada, ruidosa... pero tiene su yo que se que. Cientos de motos pasan por cada esquina cada minuto, coches de lujo (hasta el Hummer mas grande que he visto en mi vida) van apartado a las bicicletas a base de bocinazos, los conductores de tuk-tuks no dejan de gritarte: eh, my friend! Tuk-tuk? Where are you going? (La historia se repite en cada esquina por la que pasas), mendigos pidiendo, restaurantes de diseno, prostibulos luminosos, monjes, wats y vendendores callejeros de todo lo que se pueda comer y no te rompa los dientes (mangos, platanos, carne, aranas, grillos, saltamontes, sapos despellejados y un largo etc.). Otra especie que abunda son los conductores de moto-taxi. Basicamente es eso, un tio en una moto que probablemente no tenga ni carnet y que, de nuevo en cada esquina, se ofrece a llevarte a cualquier parte de la ciudad (aunque generalmente se pierden). Como yo voy solo suelo irme con estos, son mas baratos y suelen llegar antes. Lo extrano de todo esto, es que en los dos dias que llevo aqui, no he visto ni un accidente.

Bueno hermosos, creo que ya me he vuelto a pasar. Manana me voy a los templos de Angkor, la joya de Camboya y probablemente de todo el Sudeste Asiatico. Seguire informando. Y hacer algun comentario joer.

viernes, 27 de noviembre de 2009

De isla en isla y tiro porque me da la gana

Pues eso, que estos dias me los he pasado saltando de isla en isla. La primera fue Don Daeng -creo que en lao, isla es Don porque todas las islas se llaman Don algo-. Esta esta justo enfrente de Champasak y probablemente sea la mejor de todas porque no va casi nadie. La isla tiene unos 8 Km de larga y unos 500 metros en su parte mas ancha y es como viajar al Laos de hace 50 anos. Por supuesto no hay coches, y solo de vez en cuando escuchas una moto. Todo el mundo va en bici a todas partes, solo hay un hotel de lujo afroasiatico, y una pension que gestiona la gente del pueblo, donde cocina la gente del pueblo y donde me puse las botas por cuatro duros con dos suizos que andaban por alli. La comida fue probablemente la mejor que he tomado durante el viaje; y los paseos entre campos de arroz, vacas, bueyes, pollos, ninos y de mas familia de lo mejor de todo el viaje.

De alli salte a las 4000 islas. Se llaman asi porque en este punto el Mekong se ensancha, el nivel del rio baja y miles de pequenas islas emergen a la superficie. Entre ellas hay varias habitadas, y de entre las habitadas hay tres donde hay todo lo que el viajero pueda necesitar: bungalows a la orilla del rio, cerveza, comida e incluso cierta mujer llamada Juanamari.

Aunque Don Det y Don Khon, las islas por las que estuve pululando, esten plagadas de hoteles y servicios turisticos, lo cierto es que no han perdido sus tradicionales formas de vida: los hombres salen a pescar al rio mientras sus mujeres separan el arroz de la paja de la cosecha recien recogida, los ninos van al colegio en sus bicis y los mas viejos fuman entre los pilares de sus casas. Y bueno, la vida de los turistas que por alli se dejan caer discurre entre paseos en bicicleta y sobredosis de hamaca. Que estres por Dios!

Esta manana he dejado Laos y acabo de llegar a Camboya asi que bye, bye Laos. Ha sido un verdadero placer.

domingo, 22 de noviembre de 2009

On the Road: Savannaket - Pakse - Bolaven

Si las cuentas no me fallan llevo unas dos semanas en Laos y todavia no os he comentado una cosa. Es el unico sitio donde he estado en el que no hay monedas. Esta gente nada mas que tiene billetes. La verdad es que cuando tienes que pagar una cena parece que te estan timando. Hace unos dias, en Luang Prabang, me pidieron un millon de kips por alquilar un barco para dos dias. Ante tal abuso dedici no hacerlo pero cuando lo pense al rato me di cuenta de que podia haber tenido un barco solo para mi por 80 napos.

Bueno, vamos a lo que vamos. Llevo varios dias dando tumbos por el sur de Laos. La primera parada desde Vientiane fue Savannaket, una importante - y somnolienta - ciudad a orillas del Mekong. Y lo de somnolienta lo podria escribir con letras mayusculas. En un principio fui alli por la arquitectura colonial francesa, pero las casas se estan desmoronado y lo que queda se puede resumir en unos cuantos soportales, una iglesia y el trazado de las calles. Con un dia tuve suficiente.

En cambio en Pakse, donde sigo por el momento, me ha pasado todo lo contrario. Pensaba que seria un lugar de paso y esta va a ser la tercera noche. Cerca de aqui esta la meseta de Bolaven, plagada de cascadas, plantaciones de cafe y te, y de poblados de diversas etnias. La pena es que el cafe todavia no ha empezado a cosecharse, el te lo cortan de vez en cuando y no queda ni un granito de arroz por hectarea. El lugar es una maravilla pero en cierto modo le ha faltado el factor humano.

Hoy, de nuevo con mi motoreta, he ido a ver uno de los yacimientos mas importantes de Laos, si no el que mas. Es un templo de la epoca Jemer muy parecido a los de Ankor Vat. Sin embargo, aunque merece la pena verlo si se esta por aqui, pienso que al lado de los de Ankor, en Camboya, se va a quedar un poco pequeno. De todas formas desde la parte mas alta hay una vista estupenda de las llanuras del Mekong, el paseo en moto es una pasada - se cruza el Mekong en un cutreferri - y el Wat Phu Champasak, que asi se llama, es lo suficientemente interesante como para hacerle una visita.

Manana me voy a Don Daeng, una isla en principio nada turistica, a pasar un dia o dos, depende como me vaya con los paisanos y, desde alli, a las Cuatro Mil Islas. Estas si son turisticas.